Un breve
Autobombo: ayer salió en La Tormenta la reseña que le hice al libro de Sofía Castañón. Como todo el mundo sabe, yo a esa chica no la conozco de nada. Pero me parece muy buena, sí señor, muy, muy buena.
Por la “calle Atlántida” seguimos vivos, seguimos bien. Ayer tuvimos sesión de chino ilegal e increíblemente mi proceso de re-educación cinematográfica retrospectivo y presente nos llevó a ver Las chicas de la lencería: la historia de una viuda suiza de ochenta años que supera la muerte de su marido cumpliendo un viejo sueño: abrir una tienda de lencería femenina… eso, en el pequeño pueblo suizo tan progre como pueda esperarse (y siendo ella la madre del cura).

Alba,
he llegado por casualidad a tu correo y quería mostrarte mi infinito agradecimiento por tus palabras en la reseña de La tormenta en un vaso. Sería bonito conoceros un día.
Fdo: Una que no te conoce de nada tampoco…
Como nos gusta autobombearnos, jeje.
No conozco la pelicula, pero tiene buena pinta, la tendre que anadir a la larga lista que tengo pendientes…
Besines