Horas
Se han ido las nubes de Madrid (bueno, un poco), lo que siempre viene bien para los aterrizajes. A una hora fea, madrugadora e intempestiva regresa Héctor. Nunca alabaré lo suficiente vivir tan cerca del aeropuerto cuando uno tiene que viajar o recoger viajados. Si Aena no miente, el vuelo llegará sin retrasos.
Ayer estuvieron de paso los nunca mejor llamados “señor paraguas” dado el chapuzón granaíno bajo el que vieron a Roger Waters. Encontramos una crepería fantástica (¡¡cómo puede ser que el chino ilegal tenga cola a las cuatro de la tarde!!) y vimos Madrid como si fuera Asturias bajo tanto orbayo (cuando no era directamente diluvio).
Menos días para tener el libro de Víctor, menos días para el aniversario, menos para los exámenes de junio (murj) y muchas ganas de disfrutar la semana que tenemos por delante, que después de un mes (con un punto de humor absurdo que contamos en privado y con cerveza) nos la merecemos.

Probablemente ya lleves unas horas con el capitán. Dale recuerdos en algún huequecito. Y quédate con muchos (muchos) abrazos, niña.
Para que veas que sí que leo, y que además me gusta y todo eso, hala, un premio, que no es de los que molan esos literarios ,no, un premio de blogs, que ya he dicho lo que pienso, al respecto, pero como no hay manera y me los siguen dando, pues hala,a compartirlos… Pásate a recogerlo cuando quieras.
el tiempo está loco (en todos los sentidos)…
saludos!
pd: ya fallastéis vuestro concurso de relato??
Ala, premio y todo… qué cosas honrosas:) Me paso pronto por él, que tengo okupa en Madrid y 100% de atención acaparada.
Y Txe, todavía no lo hemos fallado, no creo que pase este mes sin que lo hagamos.