La playa
Cómo cambia el mar cuando cambia el ángulo, el paseo, el regazo… Queda menos de este mes de leyendas, menos para escuchar aventuras de las que no tienen ficción y sí piratas. Mientras tanto, los días en casa se pasan rápido porque estamos apurando el fin de curso de Hesperya en estos días; y el tiempo pasa entre eso y dedicarme a la gastronomía oriental-del Bierzo (y a llevarme heridas de guerra por jugar con un gato de espíritu callejero). Me tocará trabajar mucho la próxima semana en previsión de lo que no haré la siguiente…

“Puedes venir a jugar cuando quieras, baby”
Fdo: el gato samurai
La gastronomía del Bierzo no sé cómo se te dará, pero tengo entendido que el sushi lo haces de maravilla…
Gracias por tu visita. Tú sabes que aunque no deje comentarios, vengo por aquí siempre que actualizas…
Abrazos