Alivio
La niña de Rajoy se quedó en muñeca hinchable. Los próximos cuatro años no serán todo lo buenos que deberían, pero al menos no serán todo lo malos que temíamos. Como escribió Almudena Grandes el pasado viernes (artículo aquí), lo que no podíamos permitirnos era el escepticismo. Además no hay una mayoría absoluta lo que obligará, a priori, a negociar.
Uf… menos mal…

Escribe un comentario