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Saint-Ex.

La vuelta al cole ha sido extraña, acelerada, estúpidamente nocturna, angustiosa. La semana ha empezado a la carrera, la tarde de hoy ha estado ocupada por noticias de esas que te hacen sentir tan cercana la palabra “fragilidad”… Por eso decidí dar una vuelta y comprobar cuánto me separa de la librería Pasajes, mi prefe de Madrid. Media hora larga de paseo repartida entre Diego de León, Serrano, Goya y la calle Génova. Me sigue gustando esta ciudad, a pesar de todas sus tiendas de lujo que aglutinan más guardias de seguridad por metro cuadrado que cualquier otro lugar.

Necesitaba llegar a la librería, revolotear un poco por las novedades y bajarme a la sección en francés (porque es más barato leer en el original que en las traducciones, dicho sea de paso); necesitaba -porque sigo creyendo que hay escrituras que curan- a Saint-Exupéry. Y siempre me digo, cuando empiezo sus novelas (Vol de nuit, en este caso), que hay que ser un crack para escribir semejantes primeras líneas.

Les collines, sous l’avion, creusaient déjà leur sillage d’ombre dans l’or du soir. Les plaines devenaient lumineuses mais d’une inusable lumière: dans ce pays elles n’en finissent pas de rendre leur or de même qu’après l’hiver, elles n’en finissent pas de rendre leur neige.

~ por alba en 28 Febrero, 2008.

4 comentarios to “Saint-Ex.”

  1. La vuelta al cole siempre es dura. Yo llevo 2 semanas en las que no paro y aún me quedan otro par de ellas en las que me va a ser imposible parar.

    Y mi francés se quedó anticuado hace demasiados años. Cómo odio esa lengua.

    P.D: Me acabo de dar cuenta que es posible que tal vez tú o alguno de tus conocidos / amigos os paséis por las frías tierras vallisoletanas en 15 días. No había caído
    P.D2: Ya está el programa colgado en mi blog y en algún otro sitio, por si te interesa echarle un vistazo.

  2. A mí una hipermaquillada profesora me suspendía continuamente el francés en el colegio, con una actitud de verdugo medieval. ¡Apiádate de los lecheros y de los fabricantes de productos lácteos que no saben el idioma!

    Bueno, siempre podemos hacer huelga a las puertas del blog.

  3. Lo que yo digo, el francés no es cool.

  4. El francés es muy cool, discrepo. Por no decir muy pedante. Yo lo odiaba profundamente hasta el bachillerato, soy una conversa.
    Oh, Valladolid, Valladolid… deberíamos comprarnos los billetes sí…

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